Vanesa Alarcón Caparrós: una abogada emprendedora que trabaja para emprendedores

Abogada emprendedora asesorando a otros emprendedores

Soy Vanesa Alarcón, abogada especializada en Nuevas Tecnologías, directora del despacho Avatic Abogados, un despacho enfocado al mundo de las nuevas tecnologías, que trabaja con empresas que operan especialmente en Internet, disponen de líneas de negocio en Internet o tienen una buena presencia digital. Podríamos decir que soy una abogada emprendedora asesorando a otros emprendedores. También soy profesora de la Escuela de Nuevas Tecnologías Interactivas (ENTI) donde imparto asignaturas relacionadas con los aspectos legales, el emprendimiento y la tecnología, en especial, en el mundo de los videojuegos.

Empecé por mi cuenta como abogada hace seis años tras haber pasado por algunos despachos de abogados y firmas de consultoría. Y en 2013 nació Avatic Abogados.

Mis inicios como emprendedora

Mi inquietud como emprendedora no comenzó con el despacho sino antes. Lo cierto es que empezó hace más de diez años cuando con mi pareja sacamos adelante una revista, en formato papel (Retalls de Cultura) por aquel entonces, que pretendía potenciar la historia, cultura y oferta turística de la comarca de la que somos, ampliando posteriormente a otras comarcas. Ahí satisfice bastante bien mi interés vocacional por el mundo del periodismo, escribiendo multitud de artículos y realizando gran cantidad de entrevistas de las que he aprendido mucho sobre la vida.

Con la crisis económica de 2007, la revista no consiguió lo que pretendíamos por lo que, al cabo de un tiempo, ese proyecto quedó aparcado. Lo que no obstante extraje de esa experiencia, fueron aspectos clave para mí: aprendí a asumir las negativas como parte del proceso de venta; a explorar y sacar dotes comerciales que jamás hubiera pensado que tenía; a gestionar los momentos duros cuando no se conseguía lo que se esperaba; a trabajar hasta la extenuación porque lo hacíamos prácticamente todo nosotros (diseñar, montar la maqueta, entrevistar, escribir, buscar la publicidad, repartir…) pero asumiendo que era parte del proceso; todo por una ilusión.

La lección más grande no obstante ha sido descubrir que, aún no habiendo funcionado, al menos por mi parte no me considero una fracasada. Considero un éxito haber creído en un proyecto, luchado por él hasta que se pudo y aprender de todo ello, quedándome con lo positivo.

Emprendiendo con el despacho…

Con el despacho diría que he aprendido todavía más. En los seis años que llevo sacando adelante esa faceta mía como abogada en tecnología, he obtenido más lecciones que en toda la etapa en la que estuve trabajando para otros.

Por un lado, aprendes a hacerlo todo tú, a defender tu idea frente a todo el mundo, a creer en tu proyecto y darle el enfoque que quieres, escuchando opiniones de las personas que te importan pero dejándote llevar por tu intuición, tu pasión y poniendo toda la carne en el asador. A veces, me ha tocado enfrentarme a mis peores miedos e incluso a los de las personas que estaban cerca de mí. Pero, ¿sabéis qué? Reto superado. Yo siempre digo que empecé con una mano delante y otra detrás, literalmente, y hoy me siento muy feliz por haber llegado donde estoy a pesar de que el camino ha sido – y lo sigue siendo en ocasiones – bastante arduo.

Por otro lado, me hace muy feliz poder dar empleo a personas para que tengan la oportunidad de trabajar en un área del derecho tan emocionante.

Y luego, sobretodo, me encanta todo el proceso con el cliente: desde la captación o primera atención al cliente hasta el acompañamiento en todo lo que necesita, que éste vea resultados y los comprenda. Porque considero que la fase en que el cliente entiende lo que estás haciendo por él, es clave. Si no, no hay un buen servicio jurídico.

La verdad es que me encanta poder ayudar a las empresas a que crezcan, a ver cómo multitud de emprendedores o startups llegan a nuestro despacho con sus ideas, objetivos e ilusiones, pudiendo acompañarles y ayudarles a salir adelante.

En mi caso, además, se ha unido profesión y vocación porque, si algo tengo claro es que, si me tenía que dedicar al derecho, este es el ámbito en el que debía estar, trabajando con la comunicación y los servicios del presente y futuro gracias a Internet. Soy una apasionada de este mundillo.

Un consejo o recomendación a la hora de emprender

Como consejo para toda persona que quiera emprender: primero, que conozca sus habilidades, capacidades y debilidades y sea consciente de que está dispuesto a luchar por un proyecto con todo lo que eso conlleva; segundo, que analice si el proyecto es viable, buscando la diferenciación respecto de otros y, por último, que se deje llevar por su pasión, ilusión y motivación. Desde mi punto de vista, solo si combinas cabeza y corazón (ilusión, pensamiento, análisis) y te entregas con todo ello (ejecutas) es posible conseguir grandes cosas.

En todo caso, ¡mucha suerte a toda aquella persona valiente que se atreve a emprender! Espero haber aportado mi granito de arena en esa ilusión.

 

 

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